Mucha gente llega a Algarín por una cotización y regresa por el pozole. La colonia es conocida en toda la ciudad por sus pozolerías de estilo guerrerense, que durante años han competido en fama con las de la Plaza Garibaldi.
Blanco y verde
El pozole guerrerense se sirve blanco o verde. El verde lleva una salsa de pepita de calabaza, tomate verde y chiles que le da su color y un sabor más profundo. Los jueves pozoleros son sagrados en muchas familias: se acompaña con orégano, cebolla, limón, rábano, chile en polvo, tostadas y, en muchas mesas, chicharrón, aguacate y hasta sardinas.
Los clásicos
Guías gastronómicas y periódicos han recomendado durante años las pozolerías de la zona, en particular Los Tolucos, en la esquina de Hernández y Dávalos y Bolívar, y otras casas vecinas de la misma tradición. Son negocios familiares que han visto crecer a la colonia a su alrededor.
Carnitas y algo más
La oferta no termina en el pozole: la colonia también es conocida por sus carnitas y sus cortes de carne, y por el mercado de Isabel la Católica, que celebra su aniversario con fiesta en la calle; este año hubo hasta funciones de lucha libre.
Un plan completo
Algarín se presta para combinar trámite y antojo: deja tu archivo en la imprenta por la mañana, come un pozole y pasa por tu pedido en la tarde. Si tienes un restaurante o fonda en la colonia, también puedes registrarlo gratis: el directorio admite cualquier giro con local en la zona.
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