¿Por qué se llama Algarín?
Nadie lo sabe con certeza. Lo que se cuenta es que los terrenos, que llegaban al sur hasta el Río de la Piedad, eran de una familia de apellido Algara. Al hijo mayor, muy aficionado a toda clase de deportes, sus amigos le decían “Algarín”, y el apodo acabó extendiéndose a toda la familia y, después, al barrio. Es una historia de sobremesa más que de archivo, y por eso mismo muy de la colonia.
Las primeras casas
Las primeras construcciones se levantaron en la primera década del siglo XX, cuando el metro cuadrado de terreno costaba entre 25 y 30 centavos. La calle principal, que corre de poniente a oriente desde el Eje Central, se llamó Algarín; hoy es Juan E. Hernández y Dávalos y sigue siendo el eje de la vida de la colonia.
Al sur corría el Río de la Piedad, que como tantos ríos de la ciudad terminó entubado. Encima se trazó el Viaducto Miguel Alemán, que hoy marca el límite sur de la colonia.
El Hospicio de Niños Expósitos
Otra de las calles originales se llamaba, literalmente, Casa del Niño y Hospicio: terminaba frente al edificio del Hospicio de Niños Expósitos, inaugurado el 17 de septiembre de 1905 para sustituir al que estaba en la esquina de lo que hoy son Balderas y avenida Juárez. El hospicio funcionó durante décadas hasta que fue demolido; en su lugar se construyeron cuarteles de las Guardias Presidenciales, del otro lado de la Calzada de Tlalpan. La calle hoy se llama José Toribio Medina.
XEQK: la hora exacta salió de aquí
En Bernardo Couto 68, donde hoy está la Plaza Algarín, el barítono y director de orquesta Ángel H. Ferreiro instaló la planta receptora de la estación de radio XEQK. La señal llegaba por vía telefónica y se transmitía a control remoto desde el Palacio de Bellas Artes.
A partir del 1 de enero de 1940, la XEQK empezó a dar la hora exacta entre anuncios comerciales, minuto a minuto: primero en vivo y años después con grabaciones, en la voz del locutor Luis Ríos Castañeda. Generaciones enteras pusieron su reloj a tiempo con una estación nacida en esta calle.
Calles con nombre de escritores
Caminar la colonia es recorrer un índice de la literatura y la historia del siglo XIX. La mayoría de sus calles honran a escritores, poetas, historiadores y periodistas:
- Bernardo Coutojurista, escritor y diplomático mexicano del siglo XIX
- José María Bustillospoeta mexicano
- Marcelino Dávalosdramaturgo y poeta mexicano
- Enrique Granadoscompositor y pianista español
- Juan E. Hernández y Dávaloshistoriador mexicano; antes esta calle se llamaba Algarín
- José Toribio Medinahistoriador y abogado chileno; antes se llamó Casa del Niño y Hospicio
- Manuel Navarretefraile franciscano, poeta y periodista
- Antonio Plazapoeta y militar mexicano
Las avenidas que la rodean cuentan otra historia: Eje Central Lázaro Cárdenas (antes Niño Perdido), la Calzada de Tlalpan, que atraviesa la ciudad de norte a sur, y por dentro Isabel la Católica, Bolívar y 5 de Febrero, fecha de la Constitución de 1917.
Vida de barrio
La Parroquia de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, sobre Hernández y Dávalos, organiza cada 27 de junio la fiesta de su patrona: misas desde las siete de la mañana, primeras comuniones, confirmaciones, procesión con la imagen por las calles y fuegos artificiales por la noche.
La colonia también es famosa por su comida. Sus pozolerías de estilo guerrerense —blanco y verde— atraen familias de toda la ciudad y compiten en fama con las de Garibaldi; Los Tolucos, en la esquina de Hernández y Dávalos y Bolívar, aparece una y otra vez en las guías gastronómicas. También hay carnitas y cortes de carne. Y el mercado de Isabel la Católica, entre el Eje 3 Sur y Hernández y Dávalos, celebra su aniversario hasta con funciones de lucha libre en plena calle.
La memoria del barrio cuenta que en distintas épocas vivieron o trabajaron aquí personajes de la cultura popular mexicana: la actriz Virginia Fábregas y el actor Manolo Fábregas, el payaso Bozo, el historietista Ramón Valdiosera y grupos como Acapulco Tropical, El Coyote y El Ritual.

El barrio gráfico
Desde hace décadas, junto con la vecina colonia Obrera, Algarín se llenó de talleres de impresión, litografía, serigrafía, bordado y publicidad. De aquí salen calendarios, tarjetas, playeras, gorras, tazas, uniformes, lonas y carteles de todos los tamaños hacia toda la república. Las pacas de recortes de cartón en las banquetas y el ruido de las máquinas a media mañana son parte del paisaje.
Esa concentración es su gran ventaja y también su reto: quien llega a cotizar encuentra casi cualquier técnica a unos pasos, pero no siempre sabe a qué puerta tocar ni cómo se llama lo que necesita. Para eso existe algarin.mx: el catálogo reúne lo que ofrecen los negocios de la colonia y el glosario traduce los tecnicismos.
Fuentes
Esta página resume información pública de Colonia Algarín (Wikipedia en español) y Colonia Algarín (Wikipedia en inglés), además de los límites de OpenStreetMap. ¿Tienes fotos antiguas, datos o historias de la colonia? Escríbenos a hola@algarin.mx.