Todos tenemos un cajón lleno de plumas que no pintan y llaveros que nunca usamos. Un promocional solo funciona si la persona lo usa y ve tu marca seguido.
Los que sí se usan
- Termos y botellas: la gente los lleva a todos lados.
- Bolsas de tela: sirven para el súper y se ven en la calle.
- Libretas: en oficinas y escuelas siempre hacen falta.
- Tazas: cada mañana en el escritorio.
- Cargadores y cables: útiles y apreciados.
- Gorras y playeras, si el diseño es bonito y no solo un logo enorme.
Los que se quedan en el cajón
- Artículos de muy baja calidad que se rompen al primer uso.
- Objetos sin utilidad clara.
- Diseños donde el logo ocupa todo y nadie quiere usarlo en público.
Cómo elegir
- Piensa en tu cliente. ¿Qué usa en su día? Un taller mecánico y una estética tienen clientes muy diferentes.
- Calidad antes que cantidad. Mejor 100 termos buenos que 1,000 plumas que no sirven.
- Diseño discreto. Un logo pequeño y elegante hace que la gente sí lo use.
- Entrega con intención: en una compra grande, en tu aniversario o en fechas especiales.
Tiempos
Los promocionales suelen necesitar de una a tres semanas, según la técnica y el producto. Para fin de año, pídelos con tiempo porque los talleres se llenan.
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