El menú es lo único que todos tus clientes leen. Si es claro y bonito, piden con confianza y muchas veces piden más. Si está manchado, con precios tachados o letras chiquitas, la experiencia empieza mal.
Tipos de menú
- Carta en mesa: la clásica. Puede ser una hoja, un díptico o un cuadernillo.
- Menú de pared o pizarrón impreso: ideal para fondas, taquerías y cafeterías con servicio en barra.
- Mantel individual impreso: menú y publicidad al mismo tiempo.
- Menú con QR: práctico para actualizar precios, pero combínalo con uno impreso; no todos quieren usar el celular.
Materiales que aguantan
- Laminado: protege de manchas y se limpia con un trapo. Casi obligatorio.
- Papel grueso o cartulina: para que no se doble.
- PVC o estireno: para menús rígidos que duran mucho.
- Vinil o lona: para menús de pared grandes.
Diseño que vende
- Agrupa por secciones (entradas, platos fuertes, bebidas, postres).
- Destaca tus platillos estrella con un recuadro o una foto.
- Fotos reales, no de internet. Si pones fotos, que sean de tu comida.
- Precios alineados y claros. Evita el signo de pesos en cada línea: se ve más limpio.
- Letra grande. Mucha gente lee el menú sin lentes.
¿Y cuando suben los precios?
Pide pocas piezas en impresión digital para poder actualizar sin tirar dinero. Otra opción: imprimir la carta sin precios y tener una hoja de precios aparte, más fácil de cambiar.
En la colonia hay imprentas que hacen menús, laminados y displays de mesa. Compara acabados y pide una prueba antes de imprimir todo.