Hoy mucha gente abre un paquete frente a la cámara del celular. Si tu empaque se ve bien, tu cliente te hace publicidad gratis en sus redes. Y no necesitas un presupuesto de gran marca para lograrlo.
Opciones de menor a mayor inversión
- Sticker en bolsa o caja genérica. La forma más barata de darle identidad a un empaque simple.
- Sello de goma con tu logo en bolsas de papel kraft.
- Etiqueta personalizada que cierra la caja o envuelve el producto.
- Cinta impresa con tu logo.
- Caja impresa a la medida, con tu diseño y suaje.
Detalles que hacen la diferencia
- Una tarjeta de agradecimiento escrita a mano o impresa.
- Papel de china o relleno del color de tu marca.
- Un cupón para la próxima compra dentro del paquete.
- Instrucciones o recomendaciones del producto con tu diseño.
Qué pedir si quieres cajas a la medida
- Las medidas del producto (largo, ancho y alto).
- Cuántas necesitas. Las cajas personalizadas convienen en cantidades medianas o grandes.
- Material: cartulina sulfatada para productos ligeros; cartón corrugado para envíos.
- Acabado: laminado, barniz o impresión en el interior de la caja (que al abrir sorprenda).
El taller te hará el suaje, que es la plantilla de corte que da forma a la caja. Se hace una vez y sirve para futuros pedidos.
Consejo
Antes de pedir mil cajas, pide una prueba física y mete tu producto. Revisa que cierre bien, que no se maltrate y que se vea como imaginabas.
En la colonia hay especialistas en empaques y etiquetas, suaje y acabados. Escríbeles con las medidas de tu producto para cotizar.